Las Zapatistas caminan su palabra, presentacion: Universidad de la Tierra, Seminario Internacional, San Cristobal de las Casas, enero 2, 2012

Las Zapatistas: caminan su palabra (CIDECI 2012)

 

Exigimos  a todos los hombres del mundo que nos respeten porqué un México sin mujeres no seria México…

Y un mundo sin mujeres tampoco seria mundo”.

(Palabras de la Everilda, mujer zapatista)

 

Yo creo  que un zapatismo sin sus mujeres no seria zapatismo.

 

“Decenas, cientos, miles, millones de mujeres en todo el mundo recuerdan que falta mucho por hacer que falta mucho por luchar, porqué eso de la dignidad es algo contagioso y son las mujeres las más propensas a enfermarse de este incomodo mal”. (Sub Comandante Insurgente Marcos.)

 

Los inicios: para historizar la lucha de las zapatistas

Hace unos meses recordaba la comandanta Susana ( ver Rebeldía no 76, p.18) las palabras de la comandanta Ramona. Susana fue su compañera en los primeros años con los  zapatistas. Ella dijo en Radio Insurgente:  “ahí nos habló el compañero, explicaba más la situación, como viven las mujeres y como viven los trabajadores en la ciudad en el campo : entonces pues ahí no, eso (no) está bien, es verdad lo que dicen, hay sufrimiento, sufrimos más las mujeres, así decía y también la compañera Ramona”

      Eran los inicios meros del zapatismo, y Susana se refiere a  años antes de 1983… Susana y Ramona estaban entre las primeras compañeras elegidas para participar y ya el mensaje zapatista se apoyaba en señalar y enfatizar la problemática particular de las mujeres. Ramona y Susana no solo se dejaron seducir por ese señalamiento, sino que  respondieron, lo ampliaron lo “agarraron con fuerza” (como lo dirá la dirigente de la JBG de Morelia, al final del Encuentro en Contra de la impunidad, Abril 2009). Así lo menciona hoy la comandanta Susana. Son de hoy, las palabras y no de hace 18 años, rememorando su historia.

“Nos dejo pues un folletito en donde, pues, como explicaba

pues, explotados pues en nuestros pueblos, y más a las mujeres que sufre mucho” …ahí es donde empezamos a trabajar las dos juntas en la organización…( Rebeldía, ídem)

     Se ve la respuesta inmediata de estas mujeres a un llamado ya previamente elegido como territorio incógnito de lucha que  había  permanecido invisibilizado por las guerrillas previas y la mayoría de las otras y anteriores luchas sociales  por la justicia.

(Recuerdo que a esta invisibilidad de nuestra lucha especifica como mujeres la llamábamos “machismo-leninismo” durante mis primeros pasos acercándome al comunismo)

        Asi lo digo de nuevo sin las mujeres zapatistas organizadas: suplentas, milicianas, insurgentas, consejas, sin sus zapatistas el zaptismo no seria el zapatismo como lo conocemos, como lo amamos y como nos lo apropiamos en nuestras propias vidas y a nuestro propio modo.

      El Sub Marcos escribió unas palabras, que como frecuentemente lo hago, me las voy a apropiar.

“En lo que respecta al EZLN, poco o nada hemos hecho. Y en cambio…es mucho, y todo, lo que los pueblos indios de Chiapas y de México han hecho por nosotros. Nada menos que darnos identidad, camino, rumbo, destino, razón de ser…y no sólo a nosotras, nosotros, también a muchas personas distantes y distintas en los calendarios y las geografías  de México y del mundo[1].”

     Aqui estoy yo y empieza mi propia visión de esas mujeres rebeldes zapatistas que han logrado dejar un precedente para las luchas de las mujeres todas en México y en el mundo.

 

Otra forma de entender la democracia: No a la democracia neo liberal

 

No es que las zapatistas hayan logrado “liberarse”, en el sentido del sujeto neoliberal individual, antagónico a los varones, o independientemente de sus colectivos. Al contrario, ellas han sabido fundir en sus prácticas y demandas la democracia cotidiana con la colectiva, reconfigurando la llamada democracia representativa con la democracia directa y participativa. Una vivencia de la democracia concreta, de prácticas transformadoras, que se instala a veces en el ámbito participativo individuado, no individualista, y a veces se expresa en democracia participativa colectiva y comunitaria[2].

     Tampoco es la democracia electorera, no es la democracia que nos quieren hacer creer que consiste en ir a emitir un voto para “elegir” entre un total de personajes obscuros e ineptos casi todos.

     No es además la democracia partidista, que según se ejerce participando a través de esas estructuras inevitablemente jerárquicas y asimétricas y las más de las veces corruptas.

      Su democracia se percibe, al observar  como ejercen su poder de gobernanza autónoma y como sus prácticas , su vida, sus trabajos, sus posturas, hacen rupturas conceptúales y  están imbricadas con el proceso mas amplio de las propuestas zapatistas.

    Es una democracia que se encarna en la vida cotidiana, en la participación en las asambleas, en el ejercicio de los cargos, una democracia a la vez comunitaria colectiva que expande los significados, incluso, de la “democracia participativa”[3].

 

La Democracia como  mandar obedeciendo.

Es bien conocida esta frase como representativa del ejercicio político de las y los zapatistas. Es una de aquellas frases clave acuñadas por el zapatismo, que lo distinguen, y que han sido  fecundadas por las cosmovisiones mayas. Frases como “un mundo donde quepan muchos mundos” y “preguntado caminamos” , “somos iguales porque somos diferentes.”

     Son frases que han servido de inspiración a las luchas por la justicia en muchas geografías. Son frases que encapsulan el momento de hoy en donde nacen otros y nuevos imaginarios que pueden sostener y o fundamentar la construcción colectiva de otros mundos.

    Pero, también, mandar obedeciendo convoca a una subversión de todos los ordenes jerárquicos, políticos, cotidianos.

Asi , en este su mandar obedeciendo también los varones, se me ocurre que podríamos decirlo,  son llamados a “mandar obedeciendo” a sus mujeres.

El “mandar obedeciendo” es una propuesta amplia para invertir TODAS las formas de poder jerárquicas y verticales que se imponen de arriba hacia abajo. Es una propuesta que suscribe y sostiene una “democracia” también en las interrelaciones personales, familiares y en donde el colectivo y comunitario prevalecen.

Es también  una inversión simbólico/práctica que se reproduce desde el hogar, la milpa, para alcanzar su todo social en los Caracoles y sus asambleas, pero empieza

en sus casas, y acaba en sus propuestas políticas y organizativas y éticas. Es una despatriarcalización – una democracia despariarcalizada – que, si no lograda plenamente todavía hoy, como lo escuchamos en las voces de las compañeras zapatistas citadas a continuación, posee  todos los elementos y las bases para lograr que esa propuesta política del zapatismo se vaya haciendo realidad a largo plazo, con insistencia y renovado impulso siempre.

      La comandanta Rosalinda nos dice : (Rebeldía, n 78,p. 14,):“Queremos que tengamos un gobierno pero que mande obedeciendo que tome en cuenta todos los compañeros y compañeras….no queremos ver ya la explotación.”

 

Hace poco, la comandanta Yolanda decía a propósito de la influencia de la Comandanta Ramona:

“…hablando pues de las mujeres pues como no había derecho, no había muchas pues, sobre todo mujeres indígenas… decidieron elaborar la Ley Revolucionaria de Mujeres pero tomando en cuenta la vida de las mujeres como era”.

Y añade, evaluando el estado actual de la puesta en práctica de esa Ley Revolucionaria de Mujeres,

“…solo pues falta un poco pues que se haga realidad todo lo que dice ahí….pero ya empezaron los trabajos las primeras compañeras y por eso estamos aquí… también pues es seguir… seguir su pensamiento, su idea” (Rebeldía,n.76, p. 19-20).

“Claro seguir defendiendo esa ley porque si no lo defendemos pues los que estamos aquí ahora en adelante pues nadie va a hacer realidad esos puntos… lo que dice ahí”

    Estas, sus expresiones, denotan su permanente impulso, su fuerza su insistencia, no se ha olvidado esta ley “democrática” en el  sentido zapatista, es algo en que hay que  insistir  a largo plazo, a lo que hay que volver constantemente para abrevarse de sus aguas que fueron desde los inicios un gran paso adelante para las demandas feministas. La comandanta Yolanda insiste:

“Les decimos a  todas las mujeres indígenas y no indígenas

no nos queda de otro, es luchar para lograr tener el derecho, para que nosotros las mujeres seamos tomadas en cuentas, para que nosotros las mujeres indígenas tengamos un derecho donde podemos participar en cualquier trabajo” (p. 19,  ídem).

Yolanda aseguraba, hace unos meses, que Ramona, ”cuando ella vivió, demostró como las mujeres indígenas tienen capacidad y es valienta para hacer la lucha” (p. 19).

 

 

 

Otra propuesta filosófica muy zapatista:

“somos iguales porque somos diferentes”

 

Este es un decir y un concepto zapatista profundo.  Parecería una paradoja, un inconcebible, una incoherencia, un despropósito. Hay que interpretar esta aparente dislocación desde otro lugar. Creo que debemos entenderla desde las cosmovisiones mayas, en las que el todo cósmico está formado de partes diferentes y complementarias. El ser diferentes hace las partes iguales en valor. Es más, por ser diferentes, se complementan unas a otras, por eso mismo son iguales… ¿se nos ha ocurrido pensar así? ¿Se nos ha ocurrido descifrar esta frase de esta manera? Dejo el interrogante. Yo misma lo estoy elaborando. Hay que pasar el abismo, como decía Boaventura de Souza, el abismo o la inconmensurabilidad que separa una epistemè de la otra.

    Seria innovador y muy respetuoso poder asir la otredad del otro a partir de la frase “somos iguales porqué somos diferentes” y llegar a habitar en el “pluralismo epistémico.

Las feministas hemos armado (Ver las obras de Monique Witting, Luce Irigaray , Julia Kristeva) todo  un entramado teórico muy prolífico en análisis y publicaciones sobre el  “feminismo de la diferencia”. Yo misma intitulé uno de los libros que edité Diálogo y Diferencia[4]. En esta publicación, ya conceptualizábamos la “diferencia” como un punto de partida para construir un diálogo respetuoso entre las diferencias. Se apartaba ya del orden jerárquico en el cual lo diferente, la diferencia, se coloca en situación inferior,subalterna, subyugada.

      También podríamos decirlo de esta manera: somos iguales a pesar de ser diferentes. Pero, se ha dicho claramente “somos iguales porque somos diferentes”. Es toda otra propuesta.

Y que hacemos con esta afirmación?

Debemos emigrar de la epistemología que nos aherroja y que sostiene esa propuesta en donde lo igual no puede ser lo diferente, no puede ni debe valer y ser igual.

El zapatismo, con su filosofía propia, abre esa posibilidad. Es el concepto de “igualdad zapatista” en la que, para empezar, las mujeres nos podemos nutrir para caminar hacia ese  enunciado armónico: somos iguales y diferentes.

 

Se podría también decir que esta frase expresa una “igualdad ética”? Aquí esta otra posibilidad de interpretar esa frase aparentemente – para nosotras, paradójica.

Éticamente, todos los diversos y diferentes valemos igual, somos iguales y tenemos derechos iguales.

 

Hay que “radicalizar la noción de igualdad” (R.Grosfoguel,  Tabula Rasa, Bogota,  no. 7,  p. 330) y resignificarla desde otras cosmovisiones/epistemes y desde lo concreto y no abstracto. Por eso, las prácticas zapatistas de ambos géneros (varones y mujeres) expresan  sus propuestas concretas filosóficas y nos muestran en acciones, en corporizaciones, su puesta en escena, y la vivencialidad de su impacto en lo político.

“…ahorita ya abrimos nuestro ojo, ya estamos aquí para organizarnos, no nos dejamos que nos molesten los malos gobiernos.” (Comandanta Dalia, Rebeldia, n. 78, p.11).

La igualdad no borra los rostros, los géneros, sino que los mantiene, separados, diversos (y esto es perceptible en todas las comunidades) resignificando así la noción de igualdad.

Esto ha sido llamado por varios estudiosos crear, como lo hace el zapatismo,  un “universal concreto” que incluye todos los particulares. (tomaría muchas paginas, de las que no dispongo aquí,  elaborarlo en detalle).

 

 

 La lucha zapatista sigue y sigue

 

Vayamos ahora a mi revisión de los lenguajes, de la elocuencia de las prácticas, y de los silencios en las voces de mujeres zapatistas.

Revise y re-leí las entrevistas de Radio Insurgente a compañeras zapatistas publicadas en las últimas Rebeldias. Son todas voces de hace algunos meses.

Recordemos que las compañeras hablan la “Castilla” que no es el español. En una artículo anterior, analicé como la Castilla permite la presencia femenina particularizada a contrario de lo que hace el español al “masculinizarnos”, es decir desaparecernos en lo masculino. Así se dice por ejemplo, en genérico, el hombre, los niños, los derechos del hombre, y nosotras debemos sentirnos  incluidas en esos vocablos masculinos.

Al contrario,  las compañeras emigran del género masculino al femenino, a veces, mezclando y subvirtiendo lo femenino y lo masculino, cambiando los usos del español oficial. Esto podría interpretarse como una expresión de la “fluidez del género”  en sus concepciones profundas mayas[5]. No es lo que se podría juzgar desde afuera, como un hablar incorrecto del español.

Se feminizan los sujetos, los verbos, los adjetivos y también los cargos y las etapas de la vida. Esta Castilla se encarga de hacernos justicia a nosotras las mujeres.

Se habla de las insurgentas, las milicianas, capitanas, las comandantas, consejas autónomas, y tambien de las jovenas.

Intencionalmente he respetado cuidadosamente estos usos en el lenguaje de las compañeras.

 

Comandanta Hortensia:

“Por eso es importante que luchemos, pues, juntos con los compañeros, no podemos pues dejarnos así atrás, o siempre nos echan a un lado, no, este momento ya no es el momento. El momento pues la que sigue, lo que vamos a hacer y debemos hacer es luchar junto con los compañeros…”

y añade,“para cambiar pues la situación de los pueblos.”(p13)

Asi ella deja atrás la lucha individuada a favor de solo las mujeres, sin dejar de insistir en la exigencia de la participación equitativa de las mujeres.

 

Insurgente Chabela:

“…tenemos que defendernos como indígenas, tenemos derecho de decir lo que sentimos pues, como esta nuestro pueblo de México, como esta la pobreza, y yo me di cuenta de que no debe de ser asi pues, sino que tiene que vivir mejor

pues los niños, las mujeres. Y me di cuenta que hay unos cuantos que aprovechan de nosotros, que viven sentado ganando dinero, …entonces yo vine aquí por hacer algo …por ver mi pueblo que vive muy jodido, que algun dia van a vivir mejor, pero hasta que hagamos algo pues….que antes no somos tomados en cuenta, entonces para eso estoy aquí. (Rebeldía,n. 78, p. 13).

 

Entonces yo me di cuenta esos problemas que hay, que no somos tomados en cuenta como indígena, me di cuenta de lo que esta pasando aquí en nuestro país de que nunca se va a resolver si no hacemos nada o nos quedamos cruzado la mano. …entonces yo pensé estar aquí como insurgente”.

 

Y la comandanta Rosalinda añade:

“…siempre vimos que el mal gobierno nos tiene explotado, nos tiene humillado, maltratada, como mujeres nunca nos toman en cuenta por eso empezamos a organizar como compañeras compañeros…” (Idem. p13,14)

En este último  reclamo se ve claramente que consideran  responsable del maltrato a las mujeres, de no tomarlas en cuenta, a las instituciones del gobierno y no a la organización zapatista. Instituciones patriarcales que no se han dado a la tarea de reformular en equidad de género sus intervenciones sociales y comunitarias.

 

 

Comandanta Dalia (Rebeldía,n. 78, p. 10,11).

“Donde lo vi que estoy en el EZLN para ayudar a más gente ,

que se organice que se junten hombres y mujeres…

Si podemos gobernarnos, si tenemos que formar municipio, ya lo vimos que si se pueden formar nuestros municipios…

Si de verdad podemos organizar. No sólo los malos gobiernos  que si saben, también nosotros tenemos cabeza, tenemos idea de pensar, como organizar, como organizarnos más como compañeras, como compañeros.”

 

Final

“…es necesario organizarse mas y nunca, jamás, vamos a rendir. Aquí vamos a estar en pie de lucha” (Comandanta Rosalinda,Rebeldía, n.78, p.14).

     La autonomia esta en proceso de construcción con el imaginario de un mundo justo y digno para todas/os.

…La digna rabia organizada que se genera alrededor del

mundo, en las plazas y las calles, muestra de que la organización y la lucha son factores para hacerle frente a la guerra del neoliberalismo contra la humanidad.

Los/ las zapatistas nos lo han dicho ( Rebeldía n.79, p55:)

“ cuando conocimos la organización entonces empezamos a despertar. Entonces así se cambió y empezamos a conocer pues por que nos pasaba pues eso, por que así estamos. Pues ahora es totalmente diferente que antes”

…los y las compañeras zapatistas nos dicen que mientras para el capitalismo este es tiempo de guerra, de políticas de austeridad, de crisis económicas, de criminalizacion de la protesta social, para nosotras, nosotros, es tiempo de construir, de inventar nuevas formas de organización, de pensamiento, de lucha.

 

Sylvia Marcos

2 de enero de 2012

Universidad de la Tierra/ CIDECI

San Cristóbal de las Casas, Chiapas

 


[1] En Abril de 2011, ( Rebeldía n. 77, p 22)   esto lo escribió el sub Marcos en su carta a la Asamblea general de la Red Nacional de Organizaciones Civiles “Todos los derechos para todas y todos” que todos aquellos que querían poner a competir el trabajo del EZLN y “quisieron enlodar la significativa ausencia de don Samuel” con pueriles comparaciones sobre ¿Quién ha hecho mas por las comunidades indígenas de este rincón de Mexico?

[2] Como una referencia emparentada me referiré a la nueva Constitución de Bolivia. Ella cita tres formas de democracia: la democracia representativa, la participativa y la comunitaria. Diferentes formas democráticas que, como dice De Souza, son formas de participación   que se  juntan y no están en contra de la democracia representativa, la enriquecen.( De Souza,: La Hora de l@s invisibles, en Irene Leon Coord.  Sumak Kawsay/Buen Vivir y cambios civilizatorios, 2ª Edicion, Quito, FEDAEPS, p.23)

[3]Como bien lo afirmó Bourdieu: a través de las prácticas transformadoras se construye otra teoría. Pero además el zapatismo construye  “una teoría del Sur” (De Souza, ídem).

 

[4]

[5]Ver especialmente los no 76, 77 y 78, les recomiendo leerlas con cuidado, y no me pagaron un comercial. En el zapatismo hay que recordar que se trabaja en “pura consciencia” como lo senialo una zapatista en la Garrucha.

 

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